La fibra de carbono en el mundo del automóvil

La fibra de carbono es cada vez más utilizada y esto hace que las empresas sean conscientes de la importancia que tiene. De no ser por el alto precio de la fibra de carbono solo podríamos enumerar ventajas.

A pesar de su precio, de forma progresiva cada vez es más utilizada en la fabricación de automóviles, pues permite reducir peso y consumo de combustible. Una alternativa muy utilizada es mezclar la fibra de carbono con otros materiales para poder reducir pesos y así el consumo de combustible.

Existen empresas como la bávara BMW que han dejado claro en su modelo i3 que los automóviles pequeños pueden construirse en fibra de carbono sin que los costes se disparen, aunque a la hora de la verdad, hay pocas probabilidades de que puedan usarse a corto plazo para su fabricación en serie.

Actualmente podemos ver su utilización, pero en los modelos de superdeportivos. A pesar de que el presente no es tan popular, si que los expertos dejan claro que hay un futuro magnífico para los materiales ligeros y resistentes.

Un material que lleva muchos años usándose en la Fórmula1

Aunque las empresas de la Fórmula 1 llevan mucho tiempo utilizándolo, no hace tanto tiempo que ha arribado al plano civil. Existe, no obstante, una tendencia clara a el uso de materiales de gran ligereza, donde destaca la fibra de carbono.

Otro punto positivo que ayuda a que aumente esta tendencia es que reducen las emociones de CO2. La fibra de carbono hace que los vehículos sean menos pesados, utilicen menos combustible y que emitan una cantidad menor de sustancias contaminantes.

Se diferencia del aluminio, un material que podemos ver en otra marca como Audi, en su menor peso que llega a ser hasta un 20 % más ligera, llegando a ser del orden de un 50% más pesado el acero.

Los beneficios se pueden ver incluso con mayor nitidez en los vehículos eléctricos, donde la batería puede ser más grande gracias a que le peso del vehículo al ser menor, hace posible que estas baterías puedan ser más grandes y por lo tanto tener más autonomía.

Las ventajas no acaban aquí, pues también los daños en la carrocería se reparan por completo, es más caro, pero el vehículo queda realmente como si no hubiese habido accidente.

El que no se use antes en la producción en serie es debido a la necesidad de trabajo a mano en la fabricación, algo que genera un aumento de energía y costos. Eso sí, existe un gran potencial a la hora de optimizarlo, pues se está investigando bastante y es de esperar que se pueda producir una automatización a la hora de fabricarlos en el futuro, pues actualmente se hacen a mano.

La fibra de carbono en el futuro seguirá siendo más cara que el acero

A pesar de todos los avances, va a seguir siendo más costosa, aunque todavía no se sabe el tanto por ciento. Ya se puede ver que en segmentos como en los superdeportivos cada vez su uso es más común.  En otros segmentos como el premium, por el momento se apuesta por estilos híbridos. La mezcla de fibra con acero y aluminio es la que manda.Segmentos más populares como el de los vehículos compactos, tienen unos márgenes para reducir peso menores, por lo que es factible que el acero o aluminio se impongan y en producciones tan grandes es prácticamente imposible que veamos carrocerías realizadas en fibra de carbono por completo. Esta mezcla dicen los especialistas que es bastante necesaria por motivos de seguridad.

Tenemos que pensar que los perfiles de fibra de carbono suelen tener unas propiedades bastante parecidas a las que tiene el acero, pero con una ventaja importante, pues son tan ligeros como el plástico o la madera. Por estos motivos los perfiles de carbono suelen ser muy utilizados en la industria del automóvil y en otras como en la aeronáutica, donde España tiene mucho que decir y en los que empresas de nuestro país como Polymec nos ofrecen una gran ligereza y resistencia, dos características altamente demandas en los materiales que se emplean para el fuselaje en los aviones o helicópteros.

Como puedes ver, la fibra de carbono parece tener no solo un interesante presente, también un futuro de lo más prometedor en el que tendremos que ver hasta dónde llega su utilización.