Siempre es vital contar con el mejor equipo

Desde hace un tiempo teníamos en mente montar un negocio de reformas y trabajos en altura en Benidorm. Como bien sabéis otra cosa no, pero edificios de gran altura hay para aburrirse y también muchos pisos que necesitan reformas.

Después de hacer los trámites necesarios, nos tocó comenzar a andar, todo iba sobre ruedas, excepto por los trabajos en altura, que contábamos con profesionales, pero no con los equipos ni la experiencia necesario en determinado tipo de trabajos.

Una alternativa positiva

Un socio nuestro sevillano nos habló de stseguridad.com, una empresa que trabajaba realmente bien y que era referencia en Sevilla y alrededores. Contactamos con ellos y nos asesoraron en todos los temas. Buscábamos hacer bien nuestro trabajo y como no, asegurar la seguridad de todos nuestros trabajadores y que los clientes se sintiesen satisfechos del trabajo realizado.

Optamos por llegar a un acuerdo con ellos y asistir a la formación que ellos daban. Esto no es algo muy común, pero hubo conexión y teníamos fe plena en ellos. Estamos de acuerdo en que todos los trabajos que se desarrollan en altura tienen un riesgo de caída. Si queremos evitar o minimizar estos riesgos, hay una serie de soluciones que están debidamente certificadas y homologadas, que pueden garantizarnos la seguridad de nuestros operarios de mantenimientos.

En esto es esencial contar con las llamadas líneas de vida. Decidimos ya que estábamos invertir en líneas de vida. La verdad que la relación calidad precio era buena. Una vez que recibimos la formación, de la que quedamos muy satisfechos, nos quisimos llevar también parte de sus soluciones.

Estas líneas de vida están certificadas y homologadas debidamente. Contaban con un gran catálogo de líneas de vida, que después de instalarse, tienen que pagar por estrictos controles de seguridad que ellos realizan. Como podréis imaginar aquí sí que cualquier error se puede pagar muy caro, es un trabajo donde la seguridad está por encima de todo.

Ahora, una vez con las herramientas más modernas y con nuestros conocimientos debidamente actualizados a las últimas tendencias del sector, nos hemos puesto bien duro a trabajar en altura. Estos meses de formación, tuvimos que ver cómo teníamos que desviar ciertos trabajos a alguna compañía amiga por no poder afrontarlos, pero esto se acabó.

Lo bueno, es que actualmente ha mejorado la economía de los residentes que vienen y se animan a hacer reformas y a cuidar como hacía años que no lo hacían sus edificios, por lo que parece que hemos llegado en el momento justo para que comience nuestro trabajo con un impulso económico que siempre es de agradecer cuando empieza uno una nueva aventura empresarial.

Muchos creen que nuestro trabajo es de locos, pero os aseguro que, con una buena formación y equipamiento necesario, el peligro existe, pero se minimiza el riesgo. Quizás tenga más riesgo un taxista o un camionero que nosotros si miramos el porcentaje de fallecidos al año.

De todas maneras estamos ante uno de esos trabajos que alguien tiene que hacerlo y nosotros intentamos aportar profesionalidad y trabajo duro. Creo que esto es imprescindible si quieres entrar en cualquier profesión, pero quizás en esta más aún.