Adaptarse o morir

El negocio de la belleza y la estética mueve millones de euros en España al año, esto es algo que todos conocemos y que aunque no nos consideremos superficiales y pensemos que es algo banal o que no queremos formar parte de ello, si somos lo suficientemente listos seremos capaz de aprovechar.

Grandes clínicas dentales ya lo han hecho. Pensemos en los blanqueamientos dentales, la ortodoncia, etc. La clínica Dental Basté es una gran firma que lleva la salud, el bienestar y la estética a tu sonrisa y aunque no son los únicos sí son, en mi opinión, uno de los mejores.

Llegado a este punto muchos estarán pensando que de qué demonios estoy hablando, pues bien, entremos o no en el debate de dónde está la línea que separa lo razonable de lo que no lo es en el mundo de la estética, la realidad es que no hacen daño a nadie, al menos no los auténticos profesionales y, por el contrario, pueden corregir muchos problemas en las personas, y no hablo de problemas de imagen, sino de algo mucho más profundo como puede ser ayudar a creer en uno mismo, tener más confianza o ser mucho más seguro y hay que ser consecuentes, esto es muchas veces es gracias al negocio de la estética.

Cientos de empresas se ven obligadas a cerrar debido a la falta de trabajo y no me parece nada deshonorable adaptar tu empresa a aquello a lo que le puedes sacar rentabilidad. Está claro que hay negocios en los que es imposible hacer lo que estoy insinuando porque si alguien puede relacionarme un taller de motos con esto se merece un premio, aunque, si lo pensamos bien… tal vez si sea relacionable, pero volvamos a centrarnos.

Ya hemos visto cómo una clínica dental puede hacerlo, veamos ahora el ejemplo de una tienda de alquiler de disfraces que actualmente tiene una sección de alquiler de vestidos de marca para eventos, o el ejemplo de una tienda de animales que ahora realiza un test de personalidad para mostrarte cuál sería la mejor mascota para ti y para dar la imagen que estás buscando (todo esto dejando a un lado que estoy en contra de la venta de animales de compañía), o la tienda de comestibles que ha colocado una sección a la derecha de la entrada llamaba “Bienestar” donde seleccionan frutas y verduras y mediante carteles hablan de sus propiedades adelgazantes, antioxidantes, diuréticas, etc.

Lo que quiero decir es que no es nada malo innovar en nuestro negocio para poder seguir adelante y si encuentras un camino que parece que funciona puedes intentar adaptarlo para que también te sea beneficioso a ti. Puede que la mezcla de originalidad, adaptabilidad e innovación sea la clave para salir adelante en estos tiempos tan complicados.

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