Consejos para elegir Cama articulada ortopédica

Optar por una cama que se adapte a lo que necesitamos es importante cuando se va a pasar en cama bastante tiempo. Esto es especialmente necesario cuando se habla de personas que van a pasar en cama bastante tiempo. Tanto en la rehabilitación como en los cuidados debe descansar bien no solo el cuerpo, también la mente. Al final se pasa bastante tiempo acostado y los días y las noches pasan a ser una experiencia dura cuando no se acierta a la hora de elegir una buena cama.

Una empresa experimentada este tipo de camas articuladas como es Cuidaria, cree que es básico que el usuario sepa el modelo más conveniente, pues de esta forma puede centrar su atención en ese modelo y será más complicado que pueda equivocarse. Hay que tener en cuenta siempre que una cama buena articulada no tiene que ser necesariamente la más cara, pues hay grandes posibilidades de que el modelo más barato vaya a ser suficiente, ahorrando además bastantes euros.

Antes de decidirnos hay que seguir una serie de pasos:

  • Saber los requisitos que tiene que tener la cama para tener la seguridad de que estará bien el usuario de la misma
  • Hacer una revisión de las distintas ofertas, en especial de algunos detalles en relación a la seguridad, la comodidad y la accesibilidad
  • Optar por una serie de modelos que nos puedan ofertas lo necesario y que estén en el presupuesto
  • Elección de la que mejores valoremos conjuntamente

Vamos con los consejos para saber la cama articulada que voy a necesitar:

Accionamiento

Existen dos opciones, la manual y la eléctrica. Creemos que siempre es mejor la eléctrica. Es bastante más cómoda y fácil de accionar con un mando.  La manipulación manual puede ser peligrosa.

Planos articulados.

Aunque hay varias configuraciones, lo mejor es optar por las de cuatro planos. Ellas son las que ayudan a tener una buena postura para el descanso. Una mala elección en este sentido puede terminar provocando lesiones.

Sistema

Aquí se puede optar por un sistema de cama ortopédica con patas regulables o con carro de elevación en altura. Esta segunda es la mejor, pues da un mejor acceso para acostarse y levantarse de la cama. Además es un magnífico aliado para las personas que cuidan de la persona encamada.

Alturas

No solo la altura del usuario, debemos conocer la altura mínima y máxima de su cama, sumando además la altura mínima y máxima de la cama del mismo.

No hay que olvidar que además debemos sumar la altura que tiene que tener el colchón que elijamos. Un rango de altura elevado es la mejor opción.

Como medida de mayor importancia tenemos la altura mínima pues al final es la que determina un buen acceso a la cama en cuestión.

Si se usa la grúa para discapacitados debemos hacer una revisión de la altura libre bajo la propia cama para usarla.

Medidas

La cama tiene que ser lo bastante cómoda de tal forma que a lo largo y a lo ancho vaya de acuerdo con el cuerpo del usuario en cuestión.

Se deben revisar las medidas exteriores en total, en especial cuando haya poco espacio en las habitaciones.

Pesos

Hay que saber la cantidad de peso que se aguanta en la cama en cuestión. Para ello hay que ir sobrado, puesto que así la vida útil de la cama va a ser de lo más extensa. Incluso el usuario va a tener más tendencia en que suba de peso. Algo importante es que la cama articulada tiene que soportar, como mínimo, un peso que debe ser mayor al 30% del usuario en cuestión.

Seguridad

Aquí debemos ser serios, pues las camas articulas buenas son además muy seguras. Para ello es necesario tener una cama de gran fiabilidad que podamos utilizar con seguridad.

En el caso de que la salud física y mental d los usuarios lo necesiten, habrá que hablar de los siguientes elementos de seguridad:

Un sistema de barandillas que lo pueda proteger en el caso de que se caiga.

Protector para las barandillas que sirva para la amortiguación de los golpes eventuales que puedan suceder.

Si se usan barandillas hay que tener respeto por una serie de normas de seguridad:

Un sistema de barandillas que valga para proteger a la persona de la posibilidad de que haya caídas. Protección de barandillas que amortigue los golpes que se puedan producir.

Si se usan barandillas, lo mejor es respetar las normas de seguridad:

La altura mínima que se recomienda es de veintidós centímetros entre la zona superior del colchón o sobre el colchón y la zona más alta de las barandillas.