Deporte para fomentar la unión y cohesión en el trabajo

Una de las cuestiones que más hay que tener en cuenta cuando se está al mando de una empresa es el ambiente que se respira entre los empleados. Si éste es positivo y existe una atmósfera en la que disfrutamos de una convivencia pacífica, la solidaridad y el compañerismo, nuestros trabajadores se sentirán mucho más valorados y efectuarán su trabajo más felices y motivados. Es decir, mejor.

Sin embargo, en alguna ocasión nos encontramos con todo lo contrario: un ambiente frío, de desconfianza, en el que apenas hay comunicación entre nuestros empleados. Esta situación no es que sea solamente incómoda, sino que puede devenir en elementos perjudiciales para la entidad (malos entendidos, enemistades…). Es por eso por lo que es importante que los dirigentes se muestren decididos a fomentar la unión del grupo mediante la organización conjunta de actividades lúdicas.

Una de las mejores actividades para llevar a cabo esa unión es el deporte, y las próximas líneas entenderéis el por qué. En la actualidad trabajo como administrativo en una empresa multinacional dedicada a la venta de ropa de todo tipo. Somos muchos los que nos desempeñamos en dicha tarea en la oficina y es necesario que exista ese ambiente de compañerismo del que os hablaba. No obstante, cuando yo llegué a la empresa hace un año y medio este ambiente brillaba por su ausencia.

Nuestro jefe, Jaime, responsable de todo lo que tenía que ver con la empresa en España, se dio cuenta de la situación. Como gerente sabía de sobra que necesitaba hacer algo para que se respirara un ambiente más familiar en la oficina, algo que invitara a la colaboración y el trabajo en grupo, siempre tan importante.

Decidido a acabar con aquella frialdad, elaboró una encuesta para todos nosotros con motivo de averiguar qué pensábamos que hacía falta para que todos ganáramos en cohesión y confianza con el resto. El ítem más repetido fue el de hacer deporte en conjunto. Una actividad como esta favorecería el que nos conociéramos un poco más entre todos y que nos divirtiéramos codo con codo. Además, implementaría el espíritu de equipo.

El pádel, el deporte escogido

Preguntados acerca de qué modalidad deportiva nos gustaba, descubrimos que a muchísimos de nosotros nos gustaba el pádel, un deporte de raqueta que cada día está más de moda y que amenaza con desbancar al tenis como deporte de raqueta de referencia en España.

Jaime tomó una decisión sin vacilar. Contactó con www.niberma.es, la página web de una empresa dedicada a la construcción de recintos deportivos o parques, entre otras cosas. En un terreno perteneciente a nuestra empresa y que se encontraba diáfano, ordenó que se construyera una pista de pádel para el uso y disfrute de los miembros de la compañía. Lo había consultado con la Junta Directiva y al parecer la idea les había parecido estupenda.

Unas semanas después los trabajadores de Niberma tenían terminada y perfectamente equipada nuestra nueva pista de pádel, un recinto excelente que incluso contaba con césped artificial. Habían hecho su trabajo con rapidez y sin que se les pasase ningún detalle, cosa que propiciaba que pudiéramos empezar a jugar de manera inmediata. Y así lo hicimos. Nos dimos cuenta de la calidad de la pista que acabábamos de estrenar en cuanto la pisamos. Teníamos una pista con medidas reglamentarias, con una red resistente e incluso con los banquillos necesarios para tomarse un descanso entre juego y juego. Organizamos un campeonato por parejas, algo que pronto se convirtió en el centro de muchas de nuestras conversaciones y gracias a lo cual empezamos a conocernos todos mucho mejor.

De un tiempo a esta parte han cambiado muchas cosas en nuestra empresa. Ahora sí que podemos decir que somos una gran familia. La relación entre todos nosotros se ha fortalecido y hemos ganado en confianza. Por ende, el trabajar en grupo ya no supone ningún problema para nosotros y esto ha mejorado nuestro rendimiento y la eficiencia de todo el departamento. Un cambio a mejor del que todos nos hemos percatado y que hubiera sido imposible sin haber tenido al deporte como gancho.