Requisitos que tiene que cumplir una clínica de fertilidad

Si hay en los últimos años un negocio que se haya convertido en el mana de los cielos, es el de las clínicas de fertilidad. En el mundo, cerca de 50 millones de parejas tienen problemas para tener hijos. Se estima que solo en España, cerca de 600.000 parejas tienen este problema y solamente entre nosotros nos podemos ayudar. De esta forma, no es de extrañar que hayan florecido un buen número de clínicas de fertilidad en los últimos años. Ahora bien, como todo en la vida, tienen que hacerse según unos parámetros legales.

Eel caso es que los centros médicos de reproducción asistida se afanan en investigar las posibles causas de un aumento de la infertilidad que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) constata.

La fecundación in vitro (FIV) es la encargada de reproducir en un laboratorio lo que ocurre en el vientre de una mujer. Por ello, es un componente clave para el éxito de un programa de Reproducción Asistida que se tengan las instalaciones correctas. Tanto la localización y el diseño del laboratorio como el equipamiento y material fungible utilizados son de vital importancia para los estrictos requerimientos de los gametos y embriones cultivados in vitro.

Un laboratorio de estas características tiene que contar con las mismas facilidades que un quirófano, por lo tanto, estará equipado con filtros de aire, presión positiva y sólo podrá acceder a él el personal autorizado con la indumentaria adecuada. Se han de poder mantener estables las condiciones de cultivo (temperatura, CO2 y luz), para lo cual se lleva a cabo una monitorización diaria de las mismas.

Normativa

Todos los centros o servicios en los que se realicen las técnicas de reproducción asistida, o sus derivaciones, así como los bancos de gametos y preembriones, tendrán la consideración de centros y servicios sanitarios. Se regirán por lo dispuesto en la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, en la normativa que la desarrolla o en la de las Administraciones públicas con competencias en materia sanitaria, y precisarán para la práctica de las técnicas de reproducción asistida de la correspondiente autorización específica.

Los equipos biomédicos que trabajen en estos centros o servicios sanitarios deberán estar especialmente cualificados para realizar las técnicas de reproducción asistida, sus aplicaciones complementarias o sus derivaciones científicas y contarán para ello con el equipamiento y los medios necesarios, que se determinarán mediante real decreto. Actuarán interdisciplinariamente, y el director del centro o servicio del que dependen será el responsable directo de sus actuaciones.

Los equipos biomédicos y la dirección de los centros o servicios en que trabajan incurrirán en las responsabilidades que legalmente correspondan si violan el secreto de la identidad de los donantes, si realizan mala práctica con las técnicas de reproducción asistida o los materiales biológicos correspondientes o si, por omitir la información o los estudios establecidos, se lesionan los intereses de donantes o usuarios o se transmiten a los descendientes enfermedades congénitas o hereditarias, evitables con aquella información y estudio previos.

Los equipos médicos recogerán en una historia clínica, custodiada con la debida protección y confidencialidad, todas las referencias sobre los donantes y usuarios, así como los consentimientos firmados para la realización de la donación o de las técnicas.

Historias clínicas

Los datos de las historias clínicas, excepto la identidad de los donantes, deberán ser puestos a disposición de la receptora y de su pareja, o del hijo nacido por estas técnicas o de sus representantes legales cuando llegue a su mayoría de edad, si así lo solicitan.

Los equipos biomédicos deberán realizar a los donantes y a las receptoras cuantos estudios estén establecidos reglamentariamente, y deberán cumplimentar igualmente los protocolos de información sobre las condiciones de los donantes o la actividad de los centros de reproducción asistida que se establezcan.

Por último, la recomendación final llega desde la clínica IviDono donde aseguran que es muy la formación continuada de personal para poder ofrecer a la paciente los últimos avances en el campo de la reproducción asistida. También se han de realizar controles de calidad periódicos, no sólo de de las instalaciones sino también del personal, para asegurar la correcta manipulación del material biológico y consensuar criterios entre todo el personal.