El negocio comienza en internet

Para cualquier negocio, internet representa una tarjeta de presentación y un escaparate al mundo. Del mismo modo que ha de cuidar hasta el más mínimo detalle de su imagen corporativa, la empresa no puede dejar abandonada la web de la compañía desdeñando así una fuente de gran valor para incrementar el volumen de la actividad y para posicionarse de cara a su sector de mercado. “La cruda realidad es que hay que trabajar duro para que los clientes lleguen. El desarrollo web dejó de ser una cuestión meramente estética”, explican desde Distintiva, empresa especializada en diseño web de Vitoria. Y es que, en la actualidad, toda campaña de márquetin ha de tener en la red su principal punto de expansión. Para ello, conceptos como posicionamiento, persuasión o conversiones se convierten en piezas clave para generar un cúmulo regular de visitas que no simplemente tropiecen con la página fruto del azar, sino que sean de calidad: es decir, que impliquen a clientes potenciales.

Sin embargo, antes de adoptar cualquier tipo de decisión, señalan en Distintiva, es imprescindible cuestionarse acerca de una serie de preguntas que son las que han de identificar los posibles defectos de los que adolece la empresa y, por ende, marcar las pautas a seguir de ahí en adelante: ¿Es nuestra oferta lo suficientemente atractiva?, ¿La presentamos de forma adecuada y persuasiva?, ¿Llega la cantidad de visitas necesaria?, ¿Son clientes con intención de compra o sólo curiosos? Y es que, en muchos casos, ni siquiera es menester dinamitar todos los recursos informáticos precedentes –o es incluso contraproducente-, sino que se puede diagnosticar los males que los afectan, extirparlos y reconstruirlos sobre la base de la misma web.

Desde su experiencia en el diseño de páginas web en Vitoria, Distintiva describe un proceso de márquetin a través de tres fases. En primer lugar se sitúa el lanzamiento de la web. El objetivo sería entonces dar a conocer esta plataforma corporativa que ha de saber transmitir la imagen, los valores, los productos y los servicios de la empresa de manera clara, asequible e intuitiva. Para esta puesta de largo ante el público y los clientes potenciales, se contemplan herramientas como las redes sociales, la creación de un blog que sirva como generador de contenidos y portavoz de la misión empresarial, el correo electrónico,… Cada una de ellas debe ser valorada de acuerdo con los objetivos pretendidos, puesto que, individualmente, poseen ventajas e inconvenientes particulares, si bien pueden ser compensados de forma conjunta por medio de una campaña correctamente organizada y coordinada.

A continuación se situaría la fase de crecimiento, que implica acciones concretas como el posicionamiento en buscadores o la publicidad de pago por clic. El posicionamiento en buscadores –el tan nombrado SEO- consiste en ubicar a la empresa en una posición favorable dentro de los resultados que los buscadores de internet –Google, Yahoo, Bing, Ask,…- arrojan después de que el internauta introduzca términos relacionados con el ámbito de actividad de la empresa. Esto se consigue combinando la optimización de la página web corporativa con la obtención de popularidad. De este modo, compañías especializadas como Distintiva, respaldada por su historial en el diseño de páginas web en Vitoria, acomete un análisis de la estructura de navegación, el diseño del conjunto, la tecnología que sustenta la página y los contenidos que figuran en ella, a partir del cual extrae conclusiones acerca de su usabilidad, su relevancia, su apariencia y su percepción por parte de los usuarios.

Por su parte, la publicidad de pago por clic o PPC consiste en la elaboración de campañas en Google AdWords, útiles para la captación de visitas cualificadas al sitio web de la empresa. La publicidad de pago por clic exige una evaluación constante de los resultados con el fin de corregir posibles deficiencias y mejorar los beneficios derivados, que son los que marcan la línea de sostenibilidad de este recurso y determina si, al fin y al cabo, la inversión en este concepto ha sido rentable.

En el tercer y último escalón del proceso, el nivel más avanzado de esta práctica, se encuentra la transformación de las visitas de los internautas anónimos y desconocidos en contactos de confianza y clientes. Es, en definitiva, la meta final de toda esta toma de medidas. Distintiva cita aquí cuestiones como la optimización de conversiones y el test A/B. “Partiendo del análisis de tráfico web, identificamos oportunidades de mejora en el diseño del sitio o páginas de aterrizaje para demostrar  con datos reales qué opción da mejores resultados”, explican los expertos.

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